La ciática causa un dolor que comienza en la parte inferior de la espalda y se extiende a hacia la nalga, la pierna, la pantorrilla y ocasionalmente el pie. Generalmente, el dolor será molesto, penetrante o ardiente. A veces, comienza gradualmente, se empeora durante la noche y se agrava con el movimiento. La ciática también puede causar cosquilleo, entumecimiento (adormecimiento) o debilidad muscular en la pierna afectada.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa principalmente en sus síntomas, aunque es importante realizar un examen físico para detectar signos de lesión nerviosa u otra causa de los síntomas. Sin embargo, en personas que tienen ciática es frecuente encontrar un examen físico normal.

Su médico podría solicitar que se realice radiografías, una tomografía computada (TC) o una resonancia magnética (IRM) para evaluar si existe algún problema en la columna vertebral  (vértebras-huesos de la espalda) que esté irritando o comprimiendo el nervio ciático. Estos estudios son los de mayor utilidad para descartar otras causas de los síntomas o si se están considerando las opciones de realizar cirugía.

Duración

Por lo general, la ciática desaparece sola después de un período de reposo y actividades limitadas. La mayoría de las personas que tienen ciática se sienten mejor en el transcurso de 6 semanas. El dolor que dura más de 6 a 12 semanas puede requerir la atención de su médico y si los síntomas son intensos o prolongados, quizás le recomiende al médico especialista en tratamiento para dolor de espalda.

Prevención

Una vez que el dolor de ciática desaparece, existen ejercicios, estiramientos y otras medidas que pueden prevenir su reaparición. Un fisioterapeuta puede desarrollar un programa completo y personalizado. Existen algunas medidas que puede tomar por el momento:

  • Practique una postura correcta.

  • Haga ejercicios abdominales.

  • Camine o nade

  • Levante objetos con cuidado.

  • No permanezca sentado ni de pie durante períodos prolongados.

  • Utilice una postura correcta para dormir.

  • Estírese

  • No use tacones altos.

Tratamiento

Por lo general, la ciática puede tratarse con éxito mediante un breve período de reposo y actividad limitada, seguido de ejercicios para mejorar la movilidad y fortalecer la espalda. Si los síntomas persisten, la terapia física puede ayudar. Muy rara vez, se requiere cirugía, como cuando la ciática es causada por una hernia de disco.

Pronóstico

La gran mayoría de los casos de ciática pueden controlarse con un sencillo cuidado en el hogar. Para la mayoría de las personas, las medidas preventivas básicas son suficientes para evitar que la ciática regrese aunque esta puede ser crónica o recurrente. Un pequeño grupo de personas que tiene ciática eventualmente requiere cirugía, como aquellos que presentan síntomas graves o persistentes causados por una hernia de disco.

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